Huerta en tu casa – Una tendencia natural que no deja de crecer

Es una tendencia que ha estado creciendo, cada vez son más las personas que producen sus propias verduras y hortalizas. En estos últimos tiempos se ha duplicado la cantidad de personas que retiran semillas en el municipio, es un fenómeno que pisa fuerte en los nuevos barrios. El programa Pro Huerta ha demostrado tener éxito con los roldanas que optan por producir ellos mismos sus verduras y hortalizas para el consumo familiar.

Pro Huerta es un programa que ha implementado el Instituto Nacional de Tecnología Alimentaria en el que brindan insumos y capacitación para quienes quieran hacer sus huertas familiares, escolares y comunitarias. El éxito en la distribución de semillas durante el 2017 demuestra que el interés de las personas cada vez es mayor y que son muchos los factores que confluyen en esta sana motivación.

En la ciudad, el programa se pone en práctica desde la Secretaría de Producción municipal. Junto con el INTA como desde el Municipio concuerdan en que año a año son más las personas que acuden a retirar las semillas para comenzar con su propia huerta orgánica, y que los números de los paquetes entregados se han duplicado respecto al resto de los años.

La ingeniería agrónoma Alicia Gadda, coordinadora del Prohuerta del INTA Roldán, ha reflexionado sobre el aumento en el interés por hacer huertas orgánicas, tanto para el consumo familiar como para insertarse en el círculo comercial de pequeños productores: “Todo el mundo tiene el deseo de hacer huertas sansa y saludables, en especial se llama la atención a personas que viven en barrios nuevos, gente que abandonan las grandes ciudades y así estar en contacto con la naturaleza y que no desperdician el espacio de tierra”

Entre los objetivos del Pro Huerta se intenta mejorar la salud y soberanía alimentaria generando con cada huerta una fuente de alimentos saludables para la familia, al igual que ingresos en emprendimientos productivos. La autoproducción de alimentos es la meta del programa desde hace años, trabaja en la ciudad y aumenta la demanda. “Tal vez esté relacionado con la moda, y si es asi, bienvenido sea, pero yo creo que como consumidores estamos más maduros. Estamos aprendiendo a ser mejores y muy buenos consumidores, a preocuparnos por lo que ingerimos y no solamente por lo que es más rico, sino por saber qué nos aporta y de donde viene”, explicó Gadda y añadió “son muchos los jóvenes que se están incentivando con este proyecto y preocupándose por una alimentación más saludable”

El aumento de los paquetes de semillas entregados no solo están relacionados con el aumento de la población, sino con la composición de los habitantes de los “nuevos barrios”. Según Gadda hay personas de todas las edades, matrimonios jóvenes, chicos y adultos que se han mudado a la ciudad donde pueden disfrutar de un espacio de tierra que se revaloriza.

Otro agente de cambio, son los niños que se suman al programa “son muchos los niños que se acercan a sus padres para hacer sus propias huerta, la escuela es la que se encarga de transmitir esta información y los chicos después pueden hacerlo en su casa”,   cuenta Ahumada y agrega “los niños son los mejores difusores de este tipo de hábitos”. Gadda también coinciden “las escuelas han colaborado con este proyecto, son muchas las que están involucradas con este tipo de emprendimiento de huertas escolares, que son huertas agroecológicas sin contaminantes, hablando y dejándole a los más pequeños un aprendizaje sobre el medio ambiente”.

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