Explora los diferentes y nuevos alimentos con el turismo rural

El turismo rural es una modalidad que surge del turismo de naturaleza, también conocido como el turismo alternativo, que junto al turismo de aventura y el ecoturismo, constituyen opciones viables para mitigar el impacto negativo producido por el desplazamiento masivo de las personas durante las temporadas vacacionales, así como la falta de conciencia y respeto a las comunidades donde se desarrollan dichas actividades. El turismo rural es una actividad que se puede definir como el conjunto de viajes que se realizan con el fin de explorar nuevas actividades de convivencia e interacción con las comunidades rurales, conociendo todas las expresiones sociales, culturales y gastronómicas que se producen en su cotidianidad.

Este tipo de turismo sostiene los principios del desarrollo sustentable, el cual busca aprovechar los recursos naturales actuales sin tener que afectar todos los entornos a las generaciones futuras, ofreciéndole a los turistas la oportunidad de experimentar de primera mano, las diferentes formas de vivir en las comunidades de un ambiente rural, pudiendo ver como es la producción de sus alimentos, sus recursos, sensibilizando a todos sobre el respeto y el valor de su identidad cultural. La gastronomía es un punto fuerte de este turismo, ya que las comunidades presentan qué alimentos producen, cómo son los utilizados y la preparación de todos sus platillos.

En el turismo rural el turista no es solo un observador, sino que es una persona que forma parte activa de la comunidad durante toda su estadía, aprendiendo a preparar los platillos y alimentos habituales, crea artesanías para uso personal, aprende lenguas ancestrales, conoce el uso de las plantas medicinales, cosecha y cultiva los alimentos que se consumen cotidianamente. También participa de forma activa en los eventos tradicionales de la comunidad, percibiendo y apreciando las creencias religiosas. Gracias a todo lo que se ofrece, se logra considerar primordialmente la cultura local como parte de un componente clave en el producto que se ofrece al resto del mundo.

Un rasgo distintivo de los productos ofrecidos en este tipo de turismo, es el deseo de ofrecer a los visitantes un contacto personalizado, donde se les dé la oportunidad de disfrutar todo el entorno físico y humano de las zonas rurales, así como una activa participación en las actividades, tradiciones y estilos de vida que tiene la población.  Algunas de las actividades que forman parte del turismo rural son: el etnoturismo, que se encarga de todos los viajes que se relacionan con el contacto directo con los pueblos indígenas y su hábitat, a fin de conocer sus tradiciones y su cultura en general.

El agroturismo es la modalidad que se enfoca en las zonas agropecuarias, donde la localidad muestra y comparte sus técnicas agrícolas, además de su entorno natural, manifestaciones culturales y socio-productivas con el fin de expandirlas económicamente.

Los talleres gastronómicos están pensados para quienes buscan aprender, degustar y preparar las variedades gastronómicas características de sus anfitriones en los lugares elegidos. También se puede aprender el dialecto del lugar, así como las costumbres y organización social.

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